miércoles, 4 de octubre de 2023

Sentir

 
             SENTIR

    El sentir nos constituye más que ninguna otra de las funciones psíquicas; diríase que las demás las tenemos, mientras que el sentir
lo somos.

 
             
MARÍA ZAMBRANO. Para una historia de la piedad



                        

                      MENDELSSOHN
              Romanza sin palabras nº 37



                        




    NIÑOS, PÁJAROS y MENDELSSOHN


        El vuelo de los pájaros
     y los gritos de los niños
     son del mismo color.                                             
                                   VICENTE HUIDOBRO

 

Revolotean como herrerillos
columpiando risas
gorjeos  algarabía…

El lenguaje universal de la infancia.

Como los pájaros
                              el niño plurilingüe.

No entienden de fronteras
ni economías   
desconocen si giraron
en la segunda estrella a la derecha.
No saben de colores de piel     
pero sí  bien temprano      
de mudanzas y supervivencia.

Yo también me siento ave migratoria
al margen de biorritmos y estacionalidad                      
persigo
tan solo plumas y Manos.

Ayer fue Buchanam Street
—songs in the Library
y las  manos del pequeño Sebastian
Hoy, Sttutgarter Musikschule
anidando efímera
en las de Mateo y Lucas.

Como los pájaros.

Ajena a esta torre de Babel
estás ahí, Música,
Romanza sin palabras
antecesora del Verbo.

Ahí estás

                   para salvarnos.



(A los niños que viven fuera de su país)


MARIAJOSÉ SANGORRÍN GARCÍA, Lágrima de mar



                                          

lunes, 2 de octubre de 2023

Sentir la Música


       SENTIR LA MÚSICA

Acércate...
Déjate llevar, fluye en sus alas.


Puede una composición musical ser programática, estar inspirada en un poema o en una obra pictórica. Puede en ella el autor expresar ideas o pensamientos particulares o describir paisajes... Podría tratarse de una pieza por encargo; ser puro juego musical o ser lo que denominaríamos música pura. 
 

La Música, esencialmente significante o simbiosis perfecta entre significante y significado, se dirige al corazón. Y eso la convierte en el lenguaje universal, único, capaz de conmover al ser humano en todo tiempo y espacio.
 

Capaz de la ensoñación, la melancolía y el goce. De despertar en nuestro interior emociones y hacer surgir el sentimiento de lo sublime.

Independientemente de la intencionalidad del compositor, cada uno recibimos una impresión distinta de aquello que estamos escuchando. Según sea nuestra sensibilidad, personalidad, estado de ánimo o nuestra particular circunstancia, podemos conectar, embelesarnos, alcanzar mayor o menor nivel de comunión con el autor. Como nos dice Arvo Pärt, se crea un espectro de experiencias musicales similar al arco iris que genera la luz cuando atraviesa un prisma óptico.

En todo caso, la escucha, además, estimula el intelecto, desata la imaginación y la envuelve en misterios; nos transporta a nuevos paisajes, idílicos o estigios.

... Y nuestro corazón se acompasa a su ritmo.



     La isla de los muertos.

ARNOLD BÖCKLIN  (1827-1901)

                  
 

                    

                                  SERGUÈI RACHMANINOV.
               La isla de los muertos
      (1873-1943)
         
(Poema sinfónico inspirado en el cuadro de
                            A. Böcklin)



                                             Serguèi Rachmaninov

                                                                      
                           ***********

Al acercarte a la Música desea sólo lo que puede darte: contemplación, belleza, emoción, embeleso. Si al adentrarte en ella el Viaje en sus alas no te deja indemne, habrá cumplido su función: llegar a ti, a lo recóndito de tu ser.
  

Lo mismo sucede con la Poesía.
 
Música y Poesía, las más sublimes creaciones del espíritu humano.